Premios Nobel
Publicado el 05-10-2004
Al principio fue un rumor, pero ahora está prácticamente confirmado que algo raro ha estado sucediendo en la localidad de Balsapuerto, en la provincia de Alto Amazonas, Loreto. Catorce curanderos, o shamanes, de la etnia Shawi, habrían sido asesinados durante los últimos veinte meses. El dirigente de la Federación del Pueblo Shawi, Segundo Pizango, dijo (audio) que los testimonio de los familiares de los asesinados responsabilizan al hermano del alcalde, Alfredo Torres. En opinión del estudioso de temas amazónicos, Roger Rumrill, esto tendría motivaciones religiosas, dado que el alcalde y su hermano, conocido como “el matabrujos”, son católicos protestantes que consideran a los shamanes como el demonio. “Fueron asesinados de la forma más brutal, a machetazos, lanzazos, disparos de carabina, y sus cuerpos arrojados al río, por eso no hay pruebas”. Sin embargo tampoco se descarta la opción de las rivalidades entre chamanes. Rumrill añade que le ha sorprendido la declaración del fiscal encargado quien manifestó que esto son cosas de nativos que no comprenden la civilización. Por su parte el alcalde negó responsabilidad en estos hechos y dijo “que la ola de muerte de curanderos se debería a una venganza por parte de personas que perdieron a sus familiares en manos de brujos.”
Dos noticias sobre dos temas diferentes pero con un mismo origen. La primera da cuenta de la opinión del antropólogo Alberto Chirif, con relación a la concesión del Lote 117 a la empresa Petrobras. “El territorio concesionado también abarcaba la Zona Reservada Güeppi, a pesar que pocos meses antes se había firmado el Acuerdo de Pantoja, por el cual se acordaba la categorización de la Zona Reservada: un parque nacional y dos reservas comunales.” Chirif añade: “Lamentablemente el gobierno regional no ha asumido su responsabilidad y esperamos que ahora lo haga. Que lo asuma porque el gobierno regional está hecho para defender a los loretanos y yo digo ¿qué más loretanos que los indígenas que están antes incluso de la formación de la región Loreto?”. La otra tiene que ver con el Organismo de Supervisión de los Recursos Forestales Maderables (Osinfor) que fue creado para impedir la tala ilegal, pero no cumple esa misión debido a la ineficiencia y posible corrupción con la que ha sido manejado desde que inició sus actividades, en 2008. Además desde esa fecha no se ha implementado los órganos de línea con el equipo técnico idóneo para realizar la supervisión forestal, tampoco existe el Tribunal Forestal y de Fauna Silvestre, ni su Oficina de Asesoría Técnica. No se por qué, tristemente, no me sorprenden estas cosas. La corrupción y la indiferencia en lo que respecta a nuestra amazonía es tan inmensa como ella misma.
Por si no fueran suficientes los problemas que ocasiona la minería ilegal del oro, hace unas semanas salió en El Comercio una nota sobre la prostitución de más de 1.100 menores en dichos campamentos mineros de Madre de Dios, específicamente en la zona de Huepetuhe. Save the Children, la organización que se encuentra trabajando en este problema, ha señalado que “implementará un proyecto en Madre de Dios para erradicar la explotación sexual y explotación laboral de niños, niñas y adolescentes, así como fortalecer el trabajo en red para la prevención e incrementar el nivel de calidad de los servicios públicos para la atención de victimas y la sanción de explotadores.” Esta situación no es nueva, aunque las dimensiones que ha alcanzado acá son mayores a las de otros sitios. Por ejemplo ya en el 2009 un informe de La República denunciaba las rutas de la trata de personas que conducían a las jóvenes a este campamento minero. Tampoco es exclusiva de la zona, un informe reciente, nuevamente en El Comercio, indica que solo en Lima, 75 mil mujeres ejercieron la prostitución en la pasada década, y que la explotación sexual de menores entre 13 y 17 años se incrementó también en Cusco, Tarapoto, Piura y Huancayo.
Tal como había previamente avisado, la Organización Shuar del Morona (OSHDEM), en la provincia Datem del Marañón, que representa a unas 20 comunidades shuar, cerró el tránsito fluvial en el río Morona el 18 de setiembre, en rechazo a las actividades de exploración de la petrolera Talismán en el Lote 64, que, manifiestan, no les consultó ni coordinó acuerdos, por lo que piden que dicha empresa abandone el territorio Shuar del Morona. Posteriormente los pueblos awajun y shapra manifestaron su apoyo a esta medida. También se informó de una comisión multisectorial para interceder en el conflicto y abrir el tráfico fluvial en los puertos Juan y Shinguito. Hoy llegan noticias de que la protesta seguía por cuarto día consecutivo (miércoles pasado) con cientos de shuar concentrados en la mencionada comunidad de Shinguito, donde realizan olla común para subsistir mientras esperan una solución a sus reclamos. Aunque se ha informado que las operaciones de Talisman Energy no registran consecuencias inmediatas por este bloqueo, sí han manifestado su deseo de dialogar una vez sea levantada la medida. Aparte de esto, una delegación indígena de las provincias de Alto Amazonas y Datem del Marañón, compuesta por representantes de los Pueblos Achuar del Pastaza, Shapra del Morona, Cocama Cocamilla del Huallaga y Shibilo del distrito de Jeberos, que se encuentra visitando a diversas autoridades en Lima pidiendo que se reconozca su territorio integral y así evitar atropellos de las empresas extractivas.
Llegan noticias preocupantes desde la ciudad loretana de Contamana. Hace unos días se supo que 10 de julio se habría producido un derrame de petróleo crudo en el Río Mashiria, un afluente del Ucayali, producto de la ruptura del gasoducto en el bloque de petróleo de Maple Energy, 31-E, a 75 kilómetros al norte de la ciudad de Pucallpa. Las comunidades nativas (shipibos) de Canaán de Cachiyacu y Nuevo Sucre manifestaron que la Maple ha negado los problemas y no se ha responsabilizado de las consecuencias de los derrames, por lo que han roto negociaciones con ellos. Esto lo han dicho durante las reuniones de coordinación con la Comisión Multisectorial designada por el gobierno central para ver el caso, la que ha podido comprobar in situ lo manifestado por las comunidades. Por otra parte, Edgar Valdivia en Generacción, nos llama la atención sobre la depredación a los bosques de la hasta ahora propuesta Reserva Municipal de Aguas-Colpa de los Guacamayos, en la Provincia de Ucayali, Loreto, esto en el contexto de recientes cuestionamientos a funcionarios del Programa Regional de Manejo de Recursos Forestales y de Fauna Silvestre por el tráfico de madera y la tala ilegal, y de denuncias de tala y quema de bosques en los terrenos de Ex Cipa.

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